Ideas SUPER...

Ecobolsas
Disminuir el consumo de plástico con bolsas más durables, más lindas y más amigables




Cuatro siglos tarda en degradarse, con suerte, una bolsa de polietileno. Ahora que ser verde y ecológico está de moda y la fiebre vintage es una constante, varios diseñadores, empresas y marcas han empezado a colaborar en la disminución del consumo de plástico, acompañando las políticas estatales de varios países y ciudades en contra de la utilización de bolsas no biodegradables.
En 2008 la Legislatura de la provincia de Buenos Aires sancionó una ley que prohíbe a los supermercados y otros comercios el expendio de bolsas plásticas. En septiembre último, la Legislatura porteña siguió el ejemplo y buscó un plan de sustitución de bolsas y sobres plásticos por otros biodegradables. Y, desde el diseño, empezaron a buscar respuestas.



Hace un año, los diseñadores Pia Compiano y Martin Sassenus crearon Bird: una marca de bolsas de compras reutilizables con un sistema de plegado que permite convertirlas en un pequeño accesorio para guardar en la cartera. "El objetivo es que no sirva sólo para el súper, sino que la gente incorpore el tema de llevar su propia bolsa, bien cómoda, y la use al comprar zapatos, ropa o lo que sea, y no pida en el negocio una", explica Compiano.
La primera bolsa que lanzaron está realizada en puro algodón, estampada con tintas que no agreden el medio ambiente, por lo cual no sólo se vende en tiendas de diseño, también se encuentran en las tiendas naturistas. Recientemente lanzaron además la Bolibag, una bolsa de microfibra de nylon mucho más compacta que la primera, cuyo sistema de guardado hace que se convierta en una pelotita.





Algunas marcas de indumentaria ya establecidas también lanzaron sus bolsas para compra.
Es el caso de Desiderata, en cuyos locales, desde hace un año, se consiguen las Ecobag que acaban de relanzar con un nuevo diseño. "Tanto la preservación del medio ambiente como el diseño son parte de nuestra filosofía. El objetivo de la bolsa vincula el diseño con el medio ambiente", afirma María del Pilar Martel Barcia, responsable de imagen y comunicación de la empresa. La bolsa se puede adquirir por 15 pesos cuando se realiza la compra, y cada vez que la presenta se beneficia con un descuento, una forma de asegurarse de que va a ser reutilizada.





PesqueiraTM es otra de las marcas que incursionaron en las bolsas reutilizables. Desde hace dos temporadas decidieron dejar de imprimir bolsas de cartón y utilizar los excedentes de producción para crear la Bolsita Feliz, con lo que disminuyeron los desperdicios y dieron trabajo a gente que lo necesitaba. "¡A mis clientes les encanta! Les parece un buen pack para un regalo. O compran una prenda para ellas y le regalan la bolsita a la hija para llevar al colegio", expresa Valeria Pesqueira. Desde la marca instan a reutilizar la bolsa, ya sea para las compras, el gimnasio o la facultad. Además, diseñaron para la venta el Bolso Oso, muy simple y de mayores dimensiones, para ser usado con el mismo fin.
Idea súper



Pero no sólo los que están dedicados a la moda participan de esta tendencia. El grupo Jumbo Retail fue uno de los primeros en ofrecer bolsas reutilizables. Desde enero de 2009 ofrecen a sus clientes una bolsa reutilizable (envuelta prolijamente en una de nylon), acompañando un programa que iniciaron el año pasado para reducir las "bolsas de salida" (las de plástico), junto a una campaña de concientización. "La gente las ha recibido sorprendentemente bien: las vendemos o las cambiamos por puntos de nuestras tarjetas. Hasta ahora hemos distribuido 350.000 unidades. Y cada bolsa ahorra 230 bolsitas", dice Diego Mémoli, gerente de marketing de Disco. El plan es sacar más diseños, así se vuelven coleccionables. Este año lanzaron la Ecomochila, con diseño de Miguel Brea, y por $ 6 se promueve el cuidado del medio ambiente.

En los supermercados Leader Price encontraron una forma de fidelizar no sólo al cliente, sino la utilización de la bolsa, porque ésta es a su vez una tarjeta de beneficios: contiene un código de barras que, al presentarlo en las cajas, el cliente obtiene descuentos en diversos productos. "No es una bolsa biodegradable, pero su producción respeta ciertos criterios medioambientales y, además, eso reduce la necesidad de entregar bolsas de plástico", dice Jean-Marie Hilaire, representante oficial del Grupo Casino. La bolsa se entrega gratis y hasta la fecha tienen más de 50.000 clientes registrados. Por semana se utilizan 10.000 veces, por eso probablemente se ahorren unas 20.000 bolsitas de plástico.

En otros rubros también empiezan a incursionar en este producto. Gisela Temin, de G´Tem Bags, empresa dedicada a fabricar bolsas reutilizables para terceros, declara que se registró un aumento en las consultas y los pedidos de parte de las empresas. "Las bolsas habituales de papel o polietileno se tiran y no duran. Además, no soportan mucho peso. Estas son distintas, sirven de cartera, de publicidad, son cómodas y, por supuesto, reusables", explica.

Hasta ahora la mayoría de las bolsas de compras casi no se utilizan en el mercado, sino como cartera o para otros usos menos específicos. Para Marta Varela, presidenta de la Comisión de Ecología de la Legislatura porteña, la cuestión del cambio de hábito tiene que ver con la actitud: "Las bolsitas de plástico tienen los días contados y afortunadamente también está declarada la resurrección de las bolsas y el changuito", concluye.




Fuente de la info: lanacion.com.ar

0 comentarios:

Comparte